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nosotros somos responsables por haber estado sordos y ciegos a la realidad del abuso que ha sufrido el Oceano - como es adentro es afuera. Nosotros nos hemos metido toda clase de creencias que generan miedo, enojo, tristeza, resistencias, obsesiones y posesiones, envenenando nuestro ambiente interno y externo. Así pues recibimos de vuelta el veneno en el cuerpo de los animales y plantas del oceano.
Es tiempo ya de dejar ir el interés personal y participar activamente purificando de raiz nuestro oceano interior, para que pueda haber un cambio afuera.
Las herramientas están listas: escribir, perdón a uno mismo, respiro, auto corrección y sentido común.
